No, no es que yo sea adivino…
Aquí yo les hablaba de las rotativas y los periódicos. Terminé diciéndoles:
"Quizá la clave pueda residir en aprovechar el potencial de recursos para incrustar la publicidad en los contenidos de tal modo que aunque no se pague por el contenido sí se distribuya la publicidad. Puede… ¡Quién sabe!"
Ni dos días han pasado y me encuentro en el Blog de Enrique Dans sobre la música el post: "Música gratis" (miércoles 30 de agosto, 2006). El bloguero biólogo profesor del Insituto de Empresa recuerda que ya lo anticipó. Bueno, pues sirva este post para recordar que aquí ya ni nos paramos en el negocio de la publicidad en página, sino directamente hemos pasado a la publicidad incrustada en los contenidos como base del negocio de la información. Y de momento, me parece, eso es haberse adelantado unos cuantos pasos al presente; pero parece que noticias como la que recoge Dans en su blog confirman que la clave de la distribución del material multimedia no está en el cobro por el contenido sino en el soporte publicitario. ¡Qué emoción, qué emoción! ¿Tendré razón?




