No, no es que yo sea adivino…
Aquí yo les hablaba de las rotativas y los periódicos. Terminé diciéndoles:
"Quizá la clave pueda residir en aprovechar el potencial de recursos para incrustar la publicidad en los contenidos de tal modo que aunque no se pague por el contenido sí se distribuya la publicidad. Puede… ¡Quién sabe!"
Ni dos días han pasado y me encuentro en el Blog de Enrique Dans sobre la música el post: "Música gratis" (miércoles 30 de agosto, 2006). El bloguero biólogo profesor del Insituto de Empresa recuerda que ya lo anticipó. Bueno, pues sirva este post para recordar que aquí ya ni nos paramos en el negocio de la publicidad en página, sino directamente hemos pasado a la publicidad incrustada en los contenidos como base del negocio de la información. Y de momento, me parece, eso es haberse adelantado unos cuantos pasos al presente; pero parece que noticias como la que recoge Dans en su blog confirman que la clave de la distribución del material multimedia no está en el cobro por el contenido sino en el soporte publicitario. ¡Qué emoción, qué emoción! ¿Tendré razón?
Así se le ha quedado al catalán la cara cuando le han dicho que iba a ser menestro. ¿Menestro cuota yo? ¿Pero eso, andevé, jarl, condemor, qués un castigo o algo? ¿Y qué se hace en un ministerio? Buena pregunta, no crean. El alcalde de Barcelona, médico de titulación, oigan, va a ser menestro. ¡Caramba, caramba! ¡Qué categoría! Un sujeto con estudios al frente del Ministerio de Industria nos ponen ahora. Igual después de que el tema E.On-Endesa-La Caixa se les haya ido de las manos y ahora 




