La tecnocracia, los lobos, la oveja y los resultados.
Navegando por la red me encuentro con esto: Se abre el debate sobre la venta de órganos en Estados Unidos.
Sin embargo, no creo que el hombre deba de aspirar a legalizar sus actuaciones si no a generar acciones de curso legal. Y quedarse en esta exigencia me parece poco. El hombre debe de aspirar a actuar en curso MORAL. Sí, moral. Eso que es de cada uno. Justo eso. La persona debe de aspirar a no actuar contra sus propias convicciones. ¿Y si las convicciones lo conducen a uno a esto? Claro, porqué no. Cualquiera puede tener las convicciones que estime oportuno. Claro. Y después de todo, ¿qué hay de malo en ello? Si ambos libremente consienten… Siempre depende todo de la vara de medir. ¿Mediremos con la misma vara la prostitución? Tan sólo hay que cambiar "comprar" por "alquilar", "órganos" por "cuerpo"… ¿Mediremos la drogadicción por la misma vara? Al fin y al cabo, siempre podremos decir que el sujeto es libre de drogarse o no… El aborto, la eutanasia… Y estoy seguro de que verán toda suerte de combinatoria de defensores y detractores de unas y otras cuestiones.
Yo no soy filósofo, señores. Ni filósofo ni intelectual profesional de ningún tipo. No soy cura ni tengo acciones en ninguna empresa que comprometa mi criterio y a buen seguro que entre el pensamiento de los grandes pensadores de la anarquía "liberal" y el mío no hay parangón; pero no puedo dejar de rebelarme ante lo que considero una degradación moral tal que justifica la muerte del hombre.
El hombre, señores, hasta donde este humilde servidor puede concebir es algo mayor que el conjunto de sus órganos. No es necesaria un visión cósmica, ni siquiera sé si es necesario hablar de una visión espiritual y recurrir al alma. Lo que sé es que un hombre, cada hombre es mucho más que la suma de células e impulsos eléctricos. Los sentimientos, dicen los científicos, son reacciones químicas. ¿Lo son? No lo dudo; pero no ha de ser la visión que la ciencia tenga del hombre, sino la visión que el hombre tenga de sí mismo lo que condicione el comportamiento del hombre.
El ser humano no necesita ni siquiera de Dios para ser humano. Sólo basta con que quiera serlo. Y de nosotros depende en última instancia la medida de nuestra grandeza o nuestra propia degradación a meros artículos de intercambio comercial.
La Democracia son dos lobos y una oveja votando sobre que se va a comer.
La Libertad es la oveja, armada, impugnando el resultado.
(Benjamin Franklin)
Al final la democracia murió, la tecnocracia sometió a los lobos y la oveja renunció a impugnar resultados.





Supongo que esto es lo que pasa cuando el relativismo moral se impone como norma.
Comment by Cuscu — May 26, 2006 @ 8:23 am
Quien defiende esos extremos es que ha perdido toda fe en el ser humano.
Comment by Kant — June 4, 2006 @ 11:06 am
La realidad, tal cual. Triste pero es lo que está pasando.
Comment by Nuria — June 18, 2006 @ 8:49 pm