Pervirtiendo el paraíso
[13-02-06]
Cuentan que hubo un tiempo en que el el hombre y la mujer danzaban desprovistos de atuendo alguno canturreando con alegría y fornicando todo el día sin pudor alguno ni vergüenza o preocupación. Cuentan que el libre e inconsciente ejercicio de la libertad fue traspasado. La historia original cuenta algo acerca de una manzana. Es posible que bajo esta bucólica descripción se esconda el primer caso de prevaricación y cohecho de la historia. Sea como fuere, Adán y Eva, que tenían por nombre los sujetos estos, fueron expulsados del Paraíso no se sabe si patada por medio o la expulsión fue algo más mística. En cualquier caso el Mal estaba hecho. Entonces, Dios en su inmensa justicia les explica a Adán y Eva que por causa de haber mordido un trozo de una manzana iban a sufrir lo indecible. Tal vez aquí los eruditos hagan sesudas cábalas, yo lo único que soy capaz de entender de ese primer pasaje bíblico es que se trata de una alegoría sobre el valor de las pequeñas cosas. Cómo, a veces, un acto de apariencia menor puede traer consigo grandes y graves consecuencias. Adán y Eva tomaron la manzana que no era suya y a cambio tuvieron que sufrir toda clase de desgracias. Abrieron la caja de Pandora, que curiosamente también se sugiere en el relato como algo de dimensiones reducidas. En los días de la inauguración de este blog acababa de llegar a mis oídos la noticia de unas fotos de desnudos que se habían hecho unas chicas en una universidad madrileña. Hoy mi desolación ha sido completa cuando al abrir esta mañana el correo me encuentro con el email de un amigo diciéndome que acababa de ver una niñas muy ricas en una conocida página porno que me las enviaba en las fotos adjuntas. Efectivamente, las fotos adjuntas eran las de aquellas niñas que un día nadie sabe porqué se hicieron esas fotos. Sea como fuere, no han pasado tres semanas y las fotos ya han dado la vuelta al mundo. Podemos decir que no tiene mayor importancia, que a pesar de la invansión del intimidad, después de todo unas fotos de unas chicas… ¡quién las conocerá en Argentina o Japón o incluso en Málaga o Barcelona! Podemos decir que la culpa es suya porque no tendrían que habérselas hecho. Podemos decir muchas cosas y no darle más importancia al tema; pero cosas "pequeñas" como esta acabarán un día cerrando el paraíso de libertad de expresión de Internet. Por favor, haced un buen uso de la red. No colguéis lo que no os pertenece.




