ITER, el camino
Bajo el simbólico nombre de ITER (camino, en latín) encontramos uno de los proyectos de I+D más ambiciosos de los últimos tiempos. Bajo los auspicios de la IAEA (International Atomic Energy Agency) de la ONU, China, Corea del Sur, Japón, Rusia, la UE y USA iniciaron hace ya algunos años un proyecto de colaboración que pretendía demostrar la viabilidad del uso de la fusión para la produccón de energía eléctrica de forma limpia y controlada.
Paralizadas las negociaciones desde el 2003, año en el que Canadá abandonó el grupo de promotores, por causa de la ubicación, ha sido 2005 el año en el que este difícil escollo ha parecido resolverse.
Finalmente, el emplazamiento será Cadarache, en el sudeste francés.

Así, mientras España se sigue negando a trabajar con la energía nuclear, en el mundo se investiga y los franceses arriesgan no sólo sus vidas sino también las nuestras. Luego, además, nos vamos a Francia y les compramos a ellos la energía que producen en sus centrales nucleares. Si es que somos catetillos de fondo y forma los españoles, no pocas veces…

El tokamak, en la imagen, del ITER de unos 24 m de altura y 30 m de amplitud producirá unos 500MW térmicos en unos 800 m3 de plasma de fusión toroidal que estarán confinados mediante potentes campos magnéticos. Produciendo así entre 5 y 10 veces más energía que la necesaria para mantener el plasma en temperatura de fusión (150 mill. de grados Celsius), demostrando así la factibilidad de la energía de fusión y del "quemado" sostenible.
El proyecto que estima que costará unos 4.570 mill. de euros (base de precios del 2000), de los cuales la mitad los aportará la UE. Contribuyendo cada una de las 5 partes restantes en un 10%.
De ser exitoso representa la solución a los problemas que generan las fuertes necesidades energéticas de un mundo en permanente crecimiento. Por otra parte, ni genera emisiones de CO ni necesita transportar o disponer de materiales radiactivos. Una solución 25/50 años vista, según nos lo cuenten los más optimistas o los más pesimistas.
Ahora, las cartas están repartidas. Ya sólo queda iniciar la partida. Suerte.




